El artículo analiza los límites del poder de reforma constitucional en materia electoral a partir del desarrollo del constitucionalismo electoral mexicano y de la teoría democrática contemporánea. Sostiene que las reglas electorales no constituyen únicamente mecanismos de organización de los procesos comiciales, sino auténticas garantías institucionales del pluralismo democrático, destinadas a preservar la competencia política, la representación de las minorías, la autonomía de las autoridades electorales y la alternancia en el ejercicio del poder. Con base en las aportaciones de Robert Dahl, Norberto Bobbio, Luigi Ferrajoli, Dieter Nohlen, Giovanni Sartori y Adam Przeworski, se construye un marco teórico que permite explicar la relación entre principio mayoritario, democracia constitucional y límites al poder reformador. Posteriormente, se reconstruye la evolución histórica del sistema electoral mexicano desde el régimen de partido hegemónico hasta la consolidación del modelo nacional electoral derivado de la reforma constitucional de 2014, proceso que se identifica como constitucionalismo electoral mexicano. Finalmente, se analiza la iniciativa presidencial de reforma constitucional en materia electoral promovida en marzo de 2026 como estudio de caso para evaluar los alcances y límites del poder de reforma frente a las garantías institucionales que sustentan el pluralismo democrático. Se concluye que la legitimidad de las reformas constitucionales en materia electoral no depende exclusivamente de la observancia del procedimiento previsto en el artículo 135 de la Constitución, sino también de su capacidad para preservar las condiciones institucionales que hacen posible la competencia democrática y la representación plural.



